Irán acusó a «unos pocos fanáticos» dirigidos desde el exterior de las protestas masivas

Luego de que organizaciones internacionales denunciaran más de 100 muertos por la represión policial, el presidente de Irán, Hasan Rohani, responsabilizó de las protestas y de la violencia a «unos pocos fanáticos» que respondían a «los enemigos» externos del país -por Israel, Estados Unidos y Arabia Saudita-, y celebró que Teherán «salió victorioso» de la crisis, pese a que los reclamos continúan.

En una reunión del consejo de ministros, Rohani denunció que entre los manifestantes había «unos pocos fanáticos» que «organizados y armados» actuaron en nombre de «los reaccionarios regionales, los sionistas y los estadounidenses», según informó la agencia de noticias local ISNA, citada por Europa Press.

«Los iraníes han superado otra prueba histórica y demostrado que pese a los problemas económicos y el descontento que puedan tener con la gestión del país, nunca permitirán a los enemigos que se aprovechen de la situación», agregó el mandatario, en un nuevo intento por mantener su difícil equilibrio entre su imagen de líder moderado que reconoce los reclamos de la sociedad y jefe de un Estado que responde sistemáticamente con represión a las protestas y movilizaciones críticas.

En paralelo, el líder supremo de Irán y la máxima figura del ala conservadora del Estado, el ayatollah Ali Jamenei, celebró que las fuerzas de seguridad lograron hacer «retroceder al enemigo».

Ayer la organización Amnistía Internacional denunció que la represión policial de las manifestaciones, que comenzaron el viernes pasado contra el aumento del precio de la nafta, ya provocó 106 muertos, una cifra conservadora en relación a otros informes extraoficiales que circularon ayer por las redes sociales y medios independientes y que advertían sobre un saldo de hasta 200 víctimas fatales.

Estas denuncias fueron rechazadas por las autoridades iraníes, que calificaron los reportes de «especulativos» y «no fiables».

«Las acusaciones infundadas y cifras inventadas por parte de entidades occidentales sesgadas no agitan la determinación del Gobierno de adoptar decisiones económicas prudentes mientras se respetan los Derechos Humanos del pueblo, incluido el libre ejercicio de su derecho a protestar en un contexto pacífico», dijo Alireza Miryusefi, vocero de la misión iraní ante Naciones Unidas, citado por la agencia de noticias DPA.

El jueves a la noche, el gobierno iraní anunció un aumento de la nafta de 50% y un plan de racionamiento del consumo, que lleva el incremento a 300% cuando la persona consuma más de 60 litros mensuales, es decir, dos tanques o un poco menos para autos chicos y medianos.

La nafta sigue siendo barata en Irán, en comparación a la media en el resto del mundo; sin embargo, la economía de ese país está en crisis hace un tiempo y la reinstalación de las sanciones estadounidenses ha empeorado la situación.

La moneda nacional se devaluó considerablemente este año y la inflación se disparó a más del 36 % y, según el Fondo Monetario Internacional, la economía iraní se contraerá en 2019 un 9,5 %.

En los últimos años, el malestar por la situación económica y la falta de respuestas políticas del gobierno se sintió en varias protestas multitudinarias.

En este contexto de insatisfacción, la nafta barata es entendida por muchos iraníes como uno de los pocos beneficios que poseen por ser un país con enormes recursos naturales.

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