4 agosto, 2026

Radio Fenix Arrufó

¡La radio que llegó para quedarse!

¿Qué pasaría si las plataformas de streaming adaptaran más historietas argentinas?

El éxito de El Eternauta en Netflix habilita soñar. ¿Pueden adaptarse otras historietas argentinas a la pantalla? La tradición historietística argentina es extensa y profunda. Tiene más de un siglo de material para ofrecer a productores y cineastas curiosos. Está plenamente integrada con la cultura local. ¿Por qué no pensar nuevas adaptaciones, a lo grande? En las próximas líneas van algunas hipotéticas reversiones audiovisuales. Si alguna coincide con algún proyecto en marcha, se trata de una feliz coincidencia. Estas ideas están escritas con ilusión, cariño por las aventuras de papel y tinta y –también- con una buena y necesaria cuota de sentido del humor.

Nippur de Lagash

Amazon Prime consigue los derechos de este clásico de Robin Wood y Lucho Olivera, tras una larga disputa por los derechos. Se filma entre Santiago del Estero y el Chaco argentino, con muchos planos largos y guita puesta en extras. Toman la última etapa de la historieta, cuando Nippur ya es tuerto, pero abusa del flashback para ofrecer fanservice. Osvaldo Laport concluye su carrera dando cuerpo a un nuevo icono de la TV argentina.

Bárbara

HBO le disputa (y gana) los derechos a Disney. La Buenos Aires post apocalíptica de Ricardo Barreiro y Juan Zanotto resulta ideal para que el estudio que hizo los efectos del Eternauta vuelva a escena. Evalúan darle el protagónico a la China Suárez, pero finalmente el papel recae en Lali Espósito (la Suárez apuesta por una adaptación de Pepe Sánchez, que no prospera). La serie es acusada de “woke” en Estados Unidos, por las reivindicaciones de la protagonista. Finalmente es cancelada por motivos completamente materiales: el público extranjero se desconcierta cuando la aventura retrofuturista pasa de los pantanos porteños al espacio exterior.

Viejos Canallas

Jorge Maestro y Sergio Vainman adaptan Viejos canallas, la bella secuela de los Spaghetti Brothers de Carlos Trillo y Domingo “Cacho” Mandrafina. Los papeles centrales de la familia de mafiosos recaen en Rodolfo Ranni, Juan Leyrado y Graciela Borges. Coproduce Adrián Suar con fondos españoles. La serie da vida a una nueva primavera de la ficción en la televisión abierta nacional cuando la adaptación deviene en un homenaje a una generación de actores y actrices argentinos en retirada. La movida conmueve a los televidentes más veteranos y reúne a las familias ante la TV.

Dago

HBO compra los derechos del clásico héroe de Robin Wood. La productora parte de una base que conoce bien: un monto envidiable del presupuesto destinado a filmar en locaciones europeas y costear el vestuario de época. La protagoniza Pablo Echarri. Los guionistas hacen énfasis en la investigación histórica. Cada interés romántico de Dago es interpretado por alguna actriz argentina de distintas generaciones.

Rakshassas

Netflix coproduce con un importante estudio de Bollywood una producción a todo trapo. Retoma los elementos centrales de la historieta de Eduardo Mazzitelli y Quique Alcatena, y aspira a entrar en el mercado italiano, donde los autores publicaron con frecuencia. El casting prioriza actores indios, y relega a los argentinos al rol de extras y monstruos. El guión incluye canciones, cosa que al principio desconcierta a los seguidores de Mazzitelli y Alcatena. La sorpresa se salda cuando parte de esas canciones son homenajes a The Beatles, banda amada por la dupla autoral.

Alack Sinner

En Francia el Centre National du Cinéma et de L’Image Animée financia la adaptación de Alack Sinner, punto cúlmine de la producción de Carlos Sampayo y José Muñoz, y para muchos críticos iniciadora de la historieta política en Francia. Como en El Eternauta, la producción también trae el relato al presente. Sobre sus (nuevas) historias ya no sobrevuela el fantasma de Vietnam, sino los de Irak y Palestina. El jazz funde con el hip hop. Y tras la cámara, Lucrecia Martel. Descartado Gerard Depardieu para el protagónico, Vincent Cassel interpreta a Sinner. Hacen cameos Héctor Alterio y Oscar Martínez.

Legión

Años después de su hit, Bruno Stagnaro vuelve a filmar las calles de Buenos Aires bajo una nueva luz aterradora. El infierno se abre cuando Netflix pone otra torta de plata para llevar la imaginación de Salvador Sanz a la pantalla. El cineasta combina un elenco de actores jovencísimos con los –para ese momento- ya consagrados de El Eternauta. Mora Fisz, Orianna Cárdenas y Aron Park redondean una nueva serie de autocitas de Stagnaro a su obra.

Intensa

Malena Pichot adapta la primera obra de Sole Otero que llega a la pantalla, gracias al financiamiento de UN3 TV. Consagrada como autora hace rato en Francia y Estados Unidos, el éxito audiovisual convierte a la historietista argentina en un best-seller también en la Argentina. Sofía Morandi consigue mostrar en el protagónico no sólo su gran capacidad para el humor sino también su perfil dramático. La serie, de producción low cost pero amorosa, se consume profusamente en celulares y tablets, en recreos y viajes en el transporte público.

José Luis Perales

La tira publicada por Gustavo Sala en el Suplemento NO de Página/12 encuentra una adaptación en Paramount+, que produce varios microprogramas protagonizados por Diego Capusotto. Los encuentros del personaje con diversos representantes de faunas urbanas, siempre rematados por el clásico latiguillo «Aguante los Redondos», generan grupos de fanáticos que se juntan para verlos o los comparten por redes. Pero en toda Latinoamérica son recibidos con algo parecido al desconcierto.

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