{"id":195181,"date":"2024-09-23T04:44:45","date_gmt":"2024-09-23T04:44:45","guid":{"rendered":"https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/ines-garland-el-deseo-de-una-mujer-es-dificil-de-soportar-para-los-hombres\/"},"modified":"2024-09-23T04:44:45","modified_gmt":"2024-09-23T04:44:45","slug":"ines-garland-el-deseo-de-una-mujer-es-dificil-de-soportar-para-los-hombres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/ines-garland-el-deseo-de-una-mujer-es-dificil-de-soportar-para-los-hombres\/","title":{"rendered":"In\u00e9s Garland: &quot;El deseo de una mujer es dif\u00edcil de soportar para los hombres&quot;"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>Los ojos esquivan la queja por el tiempo perdido como si espantara una plaga de mosquitos que buscan d\u00f3nde perforar la piel del recuerdo. La ni\u00f1a que escribi\u00f3 su primer cuento en unas vacaciones en Mar del Plata a comienzos de los a\u00f1os 70 no dudaba en afirmar, a quien le preguntara, que ella ser\u00eda escritora. Del deseo a la materializaci\u00f3n hubo un recorrido con desv\u00edos, aunque todos los caminos condujeron a la escritura. Antes de llegar a destino, estudi\u00f3 Letras, viaj\u00f3 como mochilera, fue profesora de gimnasia, atleta, productora de televisi\u00f3n, reflex\u00f3loga y masajista, entre otros trabajos que tuvo para ganarse la vida. \u201cAc\u00e1 estoy\u201d, dice <b>In\u00e9s Garland<\/b> y sonr\u00ede con la modesta alegr\u00eda de una mujer que no quiere enredarse en los parajes del lamento por lo que pudo haber sido y no fue. En su \u00faltima novela, la extraordinaria\u00a0<b><i>Diario de una mudanza<\/i> (Alfaguara)<\/b>, la inadecuaci\u00f3n, la insatisfacci\u00f3n y los desencuentros afectivos, un terceto tem\u00e1tico medular en su narrativa, est\u00e1n potenciados por la polisemia de una de las palabras del t\u00edtulo: la decisi\u00f3n de la hija de irse a vivir sola, vender un departamento, buscar una nueva casa, el climaterio y la menopausia como una metamorfosis o un traslado, donde el cuerpo cambia y no se reconoce en el espejo. La vejez como un problema de identidad; la escritura como la herramienta m\u00e1s poderosa para mirarse en profundidad.<\/p>\n<p>Empez\u00f3 a escribir\u00a0<i>Diario de una mudanza<\/i>\u00a0un poco antes de la pandemia. \u201cTomaba nota, lo abandonaba, lo retomaba, hac\u00eda traducciones en el medio\u201d, resume las oscilaciones la escritora, traductora y coordinadora de talleres de narrativa, autora de los libros de cuentos <i>La arquitectura del oc\u00e9ano, <\/i><i>Una reina perfecta <\/i>y<i> Con la espada de mi boca<\/i>, y de las novelas <i>El rey de los centauros<\/i> y <i>Una vida m\u00e1s verdadera<\/i>. Hasta que en un momento la obsesi\u00f3n aument\u00f3 y fue avanzando con una escritura fragmentaria. En esa especie de collar autobiogr\u00e1fico, fue engarzando diversas experiencias de la juventud y madurez, como un intento de violaci\u00f3n en Londres; el viaje a Nueva York por los quince a\u00f1os de su hija en los que acompa\u00f1\u00f3 a la \u201cpeque\u00f1a d\u00e9spota\u201d, como la define con la iron\u00eda que aporta la distancia temporal; el encuentro con un partidario de Donald Trump que viaj\u00f3 a Odessa a buscar una esposa ucraniana y despotrica contra la liberaci\u00f3n femenina porque para \u00e9l \u201carruin\u00f3 a la familia\u201d y el reencuentro con un exnovio al que le diagnosticaron un c\u00e1ncer terminal, entre otras. \u201cDudo mucho, vacilo cuando no s\u00e9 por d\u00f3nde ir. Tard\u00e9 en ver c\u00f3mo armar la novela. No es una historia que dec\u00eds, \u00bfy ahora qu\u00e9 va a pasar? Aprend\u00ed que cada libro trae sus propios desaf\u00edos\u201d, revela Garland, que public\u00f3 tambi\u00e9n las novelas para j\u00f3venes <i>Piedra, papel o tijera<\/i>, con la que gan\u00f3 el premio Deutscher Jugendliteraturpreis; <i>Lilo<\/i>, con la que obtuvo en 2023 el prestigioso premio Strega Ragazze e Raggazi; y <i>De la boca de un le\u00f3n<\/i>.<\/p>\n<p><b>Verg\u00fcenza y pudor<\/b><\/p>\n<p><b>&#8211; \u201cEscribir es dejar que emerja una verdad que parece estar por debajo de lo que pas\u00f3\u201d, afirm\u00e1s en \u201cDiario de una mudanza\u201d. \u00bfC\u00f3mo es ese trabajo de escritura, esa b\u00fasqueda?<\/b><\/p>\n<p>-No es una b\u00fasqueda, sino una entrega. Yo me entrego y dejo que eso pase. En realidad, lo que puedo hacer es interferir porque da mucho susto decir lo que aparece. Pero creo que es una verdad, aunque la verdad sea una palabra complicada, pero es algo muy profundo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de lo f\u00e1ctico. Como si se movieran cosas que son emocionales, at\u00e1vicas, heredadas. Yo uso lo f\u00e1ctico a veces, pero lo f\u00e1ctico se empieza a desarmar y realmente tengo que entregarme porque no puedo decir \u201cno, esto as\u00ed no fue\u201d, o \u201c\u00a1qu\u00e9 verg\u00fcenza!\u201d, o la cantidad de sentimientos que te agarran cuando escrib\u00eds.<\/p>\n<p><b>-\u00bfQu\u00e9 pasa con el sentimiento de verg\u00fcenza cuando el material es tan pr\u00f3ximo a tu vida?<\/b><\/p>\n<p>-Las puntas que tir\u00e9 son cosas que tienen que ver con mi vida. <i>Diario de una mudanza <\/i> probablemente sea uno de mis libros m\u00e1s personales. La verg\u00fcenza es algo que compartimos todos, y las mujeres m\u00e1s. Yo no siento que sea algo m\u00edo exclusivamente, aunque es m\u00edo tambi\u00e9n. De todas maneras, <b>parto de cuestiones personales y despu\u00e9s dejo que pase esa otra cosa que puedo compartir con otras mujeres. <\/b>Las cosas que m\u00e1s verg\u00fcenza me dan son las que no pasaron y yo necesito que pasen en el relato. No me gustar\u00eda dar ejemplos, pero la locura de medir el largo de la tibia de alguien mientras est\u00e1 durmiendo me daba verg\u00fcenza. La cantidad de otras locuras que habr\u00e9 hecho con la obsesi\u00f3n por alguien&#8230; Si aparece algo as\u00ed que es potente, lo dejo, pero me da verg\u00fcenza. La confusi\u00f3n entre la narradora y yo es algo que siempre me da verg\u00fcenza y no hago ning\u00fan esfuerzo en este libro por tomar distancia. No me interesa tampoco hacerlo. Me sugirieron que no pusiera mi nombre, que no dijera \u201cVagina Garland\u201d en una parte del libro en la que ella va caminando con un frasquito en la calle, pero prefer\u00ed dejarlo porque es el otro el que decide c\u00f3mo lo lee, qu\u00e9 le interesa, qu\u00e9 toma o no toma. El libro ya no depende m\u00ed; hace su camino y no puedo controlar eso.<\/p>\n<p><b>-A veces la verg\u00fcenza est\u00e1 muy cercana al pudor. No es que la narradora sea pudorosa, pero en las entrel\u00edneas se despliega algo del pudor heredado, cuando recuerda lo que dec\u00edan en su casa \u201cde generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, de mujer en mujer\u201d\u2026, como si en esa frase repetida hubiera restos del pudor heredado, \u00bfno?<\/b><\/p>\n<p>-Se supone que la verg\u00fcenza es m\u00e1s fuerte como sensaci\u00f3n. Yo me preguntar\u00eda si de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n lo que se hered\u00f3 fue el pudor o la verg\u00fcenza. Y yo creo que se hered\u00f3 la verg\u00fcenza; que esto que llevamos las mujeres es la verg\u00fcenza, no tanto el pudor. Es la verg\u00fcenza de decir lo que le pasa a un cuerpo; la verg\u00fcenza del deseo te puede dar pudor, pero son temperaturas distintas. El pudor para m\u00ed es algo muy necesario. En cambio, la verg\u00fcenza no. Las mujeres heredamos mucha verg\u00fcenza: verg\u00fcenza de nuestro cuerpo, verg\u00fcenza de sangrar\u2026<\/p>\n<p><b>-La verg\u00fcenza de que te vean la mancha roja en el pantal\u00f3n o en el vestido; manchar una silla o lo que sea.<\/b><\/p>\n<p>-Exacto. Eso estaba originalmente y al final lo saqu\u00e9 por sugerencia de la editora. En la escena que saqu\u00e9, ella manchaba un asiento de un cine al aire libre. Y como estaba medio oscuro, la mancha s\u00f3lo la ve\u00eda ella, se mor\u00eda de verg\u00fcenza y no sab\u00eda qu\u00e9 hacer y despu\u00e9s ten\u00eda que ir con el buzo atado a la cintura para que nadie la viera.<\/p>\n<p><b>&#8211; \u201cSiempre hay algo que est\u00e1 mal. Llevo conmigo el desprecio, es como un \u00f3rgano da\u00f1ado\u201d, afirma la narradora. \u00bfC\u00f3mo explic\u00e1s ese desprecio? \u00bfDe d\u00f3nde viene?<\/b><\/p>\n<p>-Una vez ten\u00eda que comprarme un vestido para un evento y en el probador de al lado hab\u00eda una cantante de \u00f3pera. Ella sali\u00f3, se puso frente al espejo, era una belleza de mujer, y dijo que estaba horrible. La mujer que vend\u00eda la ropa me dijo: \u201chace treinta a\u00f1os que trabajo en esto, nunca me pas\u00f3 que una mujer salga del vestidor, se mire al espejo y diga que linda que estoy, que bien me queda esto\u201d. <b>Me interesa profundamente la insatisfacci\u00f3n con mi propio cuerpo<\/b>. Fui productora de modas, <b>entraba a los camarines y las modelos, que m\u00e1s lindas no pod\u00edan ser, estaban acomplejadas. \u00bfQu\u00e9 es esto en la cultura? <\/b>En mi caso puedo hablar quiz\u00e1s de c\u00f3mo el entorno original, la familia, el colegio de mujeres, habilit\u00f3 o no habilit\u00f3 el desprecio. Hoy en d\u00eda miro para atr\u00e1s y me doy cuenta de que fue absurdo tener esa verg\u00fcenza cuando era adolescente, pero me ense\u00f1aron a tener verg\u00fcenza de mi cuerpo y de muchas otras cosas. \u00bfC\u00f3mo es una mujer que se siente hermosa, que brilla, que va por su deseo, una reina de bastos en el tarot, una emperatriz? \u00bfC\u00f3mo se tolera? \u00bfC\u00f3mo lo toleran las otras mujeres? \u00bfC\u00f3mo lo toleran los hombres? \u00bfC\u00f3mo lo tolera la madre? Se necesita mucha generosidad entre las mujeres para habilitarnos las unas a las otras.<\/p>\n<p><b>Diario de una dislocaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p><b>-Hay una mudanza literal al comienzo de la novela, pero esta palabra tan polis\u00e9mica parece aludir a lo que significa el climaterio y la menopausia en el cuerpo, pero tambi\u00e9n la mudanza en la propia escritura porque quiz\u00e1 escribir tambi\u00e9n implica mudar cosas, \u00bfno?<\/b><\/p>\n<p>-Yo me di cuenta de que esa mudanza implicaba much\u00edsimas mudanzas. La que no pens\u00e9 tanto es la escritura como mudanza. La escritura te va mudando. Estuve tratando de traducir el t\u00edtulo al ingl\u00e9s con un amigo norteamericano. \u00c9l no habla espa\u00f1ol y yo le trataba de explicar lo que significa mudanza porque no hay una palabra en ingl\u00e9s equivalente. Y terminamos llegando al t\u00edtulo \u201cDiario de una dislocaci\u00f3n\u201d; dislocaci\u00f3n ser\u00eda como no tener un lugar y me gust\u00f3 porque no hay un lugar que se quede quieto en tu vida. Nunca. Cuando escrib\u00eds, menos todav\u00eda porque todo el tiempo est\u00e1s movi\u00e9ndote.<\/p>\n<p>Garland (Buenos Aires, 1960) visita muchos colegios para hablar con los adolescentes. Cuando les pregunta qu\u00e9 quieren ser de grandes, muchos le contestan \u201cfamosos\u201d. \u201cImaginate tener ese nivel de exigencia; hay algo como aterrador en el anonimato\u201d, plantea la traductora de Tiffany Atkinson, Sharon Olds, Lydia Davis, Lorrie Moore, Mavis Gallant, Jamaica Kincaid, Julie Hayden y Bette Howland. \u201cMe gustar\u00eda que hubiera una vuelta de tuerca muy necesaria, que es la idea de red o de comunidad, que no importe ser famoso, que importe lo que hago en conjunto con otra gente. Pero son mis ideales y soy consciente de que el hecho de que me est\u00e9s haciendo una nota ya es algo m\u00e1s respecto de otra gente que tiene unas vidas en las que nadie les pregunta nada\u201d.\u00a0<\/p>\n<p><b>La princesa de papel y el soldado tijera<\/b><\/p>\n<p><b>-Cuando eras una ni\u00f1a y te preguntaban qu\u00e9 quer\u00edas ser de grande, \u00bfqu\u00e9 respond\u00edas?<\/b><\/p>\n<p>-Escritora.<b> Escrib\u00ed mi primer cuento a los once a\u00f1os y de ah\u00ed no me mov\u00ed. Hice miles de cosas porque no me animaba a mostrar lo que escrib\u00eda<\/b> y porque me parec\u00eda que con los escritores maravillosos que hay en el mundo yo no ten\u00eda nada para aportar. Hasta que me di cuenta de que le\u00eda escritores no tan maravillosos y que me tocaban igual o me cambiaban o me hac\u00edan pensar. Ese cuento que escrib\u00ed lo tengo manuscrito y con mis dibujos. Lo escrib\u00ed en una hojas gruesas de carta que me hab\u00eda dado mi abuela materna durante unas vacaciones en Mar del Plata. Me despert\u00e9 una ma\u00f1ana con ese cuento en la cabeza y me qued\u00e9 toda la ma\u00f1ana escribi\u00e9ndolo. No fui a la playa con mis hermanas para hacerlo; era sobre una princesa de papel que se enamoraba de un soldado tijera. Entonces los padres de la princesa le dec\u00edan que de ninguna manera pod\u00eda ser esa relaci\u00f3n y exiliaban al soldado. Ella lloraba tanto que se arrugaba y se volv\u00eda papel mach\u00e9. Entonces ven\u00edan unos enanitos que le pon\u00edan al soldado tijera el coraz\u00f3n de papel mach\u00e9 para que pudiera entender lo que le pasaba a ella. Yo creo que b\u00e1sicamente eso es lo que escrib\u00ed el resto de mi vida. Todos mis cuentos, todas mis novelas, hablan del desencuentro, de la imposibilidad del amor.<\/p>\n<p><b>-Reci\u00e9n publicaste tu primer libro a los 46 a\u00f1os. \u00bfPor qu\u00e9 te escapaste tanto de la escritura, que es tan constitutiva en tu vida?<\/b><\/p>\n<p>-Escrib\u00ed siempre desde los diecis\u00e9is a\u00f1os, pero tard\u00e9 en publicar. Desde que publiqu\u00e9 <i>Una reina perfecta<\/i> no par\u00e9, como si necesitara recuperar el tiempo que hab\u00eda perdido. Yo hice un viaje de un a\u00f1o como mochilera por Europa cuando ten\u00eda veintid\u00f3s a\u00f1os y en la mochila llevaba unos cuadernos que despu\u00e9s los quem\u00e9 todos, para que veas el nivel de locura. Tengo muchos a\u00f1os de an\u00e1lisis encima. Me daba miedo exponer mi deseo de escribir, no me habilitaba a m\u00ed misma. Y hoy en d\u00eda puedo decir adem\u00e1s que ten\u00eda mucho miedo de llamar la atenci\u00f3n. Eso tra\u00eda consigo mucho peligro, mucha desaprobaci\u00f3n de mis padres\u2026 Creo que las cosas son bastante m\u00e1s misteriosas y complejas, pero por lo menos logr\u00e9 vencer esa parte. Mi exmarido me dijo que pod\u00eda bancar la situaci\u00f3n y que me dedicara a escribir, que \u00e9l ve\u00eda que era mi pasi\u00f3n. Despu\u00e9s le result\u00f3 muy dif\u00edcil, porque creo que no es f\u00e1cil ver que la persona con la que est\u00e1s tiene una pasi\u00f3n tan arrolladora. \u00c9l volv\u00eda de trabajar y en vez de estar esper\u00e1ndolo yo estaba escribiendo en un cuarto de dos por cinco, dos pisos arriba, que fue mi primer cuarto propio. La sensaci\u00f3n que \u00e9l ten\u00eda es que yo ten\u00eda un amante en el piso de arriba. <b>El deseo de una mujer siempre es dif\u00edcil de soportar para los hombres<\/b>. \u00c9l tuvo ese primer gesto de generosidad, pero despu\u00e9s no lo pudo sostener y le costaba diferenciar la ficci\u00f3n de la realidad. Yo escrib\u00eda cuentos que eran feroces para \u00e9l porque cre\u00eda que eran verdaderos. En uno de los cuentos de <i>Una reina perfecta<\/i> una mujer sale a la noche a buscar porque ya no aguanta m\u00e1s las certezas del marido y de un hijo que est\u00e1 durmiendo en otro cuarto. Y esa mujer se termina acostando con un viejo en el microcentro. \u00c9l tomaba esa escritura como una ofensa y no se daba cuenta de que yo indago en la insatisfacci\u00f3n. A veces el deseo est\u00e1 insatisfecho y no sab\u00e9s qu\u00e9 te pasa y no ten\u00e9s certezas. <b>La insatisfacci\u00f3n es una sensaci\u00f3n bastante universal.<\/b><\/p>\n<p><b>-Hacia el final del libro la narradora confiesa que no sabe envejecer. \u00bfSe aprende a envejecer? <\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>-No s\u00e9&#8230; Hay cosas que ya no van a volver a pasar. Hay una persona en el espejo que no va a volver a estar. Los franceses tienen el dicho \u201csi la juventud supiera y la vejez pudiera\u201d&#8230; <b>Extra\u00f1o mi cuerpo que hac\u00eda todo lo que yo quer\u00eda, sin dolor. Yo era atleta y bailaba y ahora me duele, \u00bfqu\u00e9 voy a hacer? El cuerpo duele y molesta.\u00a0\u00a0<\/b><\/p>\n<h3><b>Belleza y ferocidad<\/b><\/h3>\n<p>In\u00e9s Garland est\u00e1 traduciendo un libro de cuentos cortos titulado\u00a0<i>En el fondo del r\u00edo,\u00a0<\/i>de Jamaica Kincaid, el cuarto que traduce para la editorial independiente La parte maldita. \u00abLos cuentos son de una ferocidad y una belleza que me explotan la cabeza. En dos oraciones te habla en profundidad del colonialismo, de la esclavitud, de lo que significa ser una mujer negra. Kincaid es una escritora bestial. Son cuentos cortos muy extra\u00f1os y tienen algunas de las cosas que aparec\u00edan en <i>Autobiograf\u00eda de mi madre\u00bb,\u00a0<\/i>explica<i>\u00a0<\/i>la traductora de Sharon Olds, Lydia Davis y Lorrie Moore, entre otras escritoras en lengua inglesa, y agrega que siempre pide\u00a0\u00abmucho tiempo\u00bb para traducir porque tiene una naturaleza dispersa y desordenada que la lleva a obsesionarse con la temperatura de las palabras. \u00abLa traducci\u00f3n es hermosa, pero es muy trabajosa y el cuerpo duele. Yo siempre subestimo la cantidad de horas que me lleva traducir\u00bb, reconoce la escritora que tiene hasta febrero del 2025 para terminar los cuentos de Kincaid.<\/p>\n<\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/769457-ines-garland-el-deseo-de-una-mujer-es-dificil-de-soportar-pa\">source<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los ojos esquivan la queja por el tiempo perdido como si espantara una plaga de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":0,"featured_media":195182,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-195181","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espectaculos"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/wp-content\/uploads\/wp-header-logo.png",0,0,false],"thumbnail":["https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/wp-content\/uploads\/wp-header-logo.png",1,1,false],"medium":["https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/wp-content\/uploads\/wp-header-logo.png",1,1,false],"medium_large":["https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/wp-content\/uploads\/wp-header-logo.png",1,1,false],"large":["https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/wp-content\/uploads\/wp-header-logo.png",1,1,false],"1536x1536":["https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/wp-content\/uploads\/wp-header-logo.png",1,1,false],"2048x2048":["https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/wp-content\/uploads\/wp-header-logo.png",1,1,false],"newsium-slider-full":["https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/wp-content\/uploads\/wp-header-logo.png",1,1,false],"newsium-featured":["https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/wp-content\/uploads\/wp-header-logo.png",1,1,false],"newsium-medium":["https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/wp-content\/uploads\/wp-header-logo.png",1,1,false]},"author_info":{"info":[""]},"category_info":"<a href=\"https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/category\/espectaculos\/\" rel=\"category tag\">Espectaculos<\/a>","tag_info":"Espectaculos","comment_count":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/195181","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=195181"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/195181\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/wp-json\/wp\/v2\/media\/195182"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=195181"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=195181"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiofenix.com.ar\/2023\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=195181"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}