Ya vimos que Perro que ladra no muerde, y que Muerto el perro se acabó la rabia. Esta vez, el animal susodicho toma la palabra y refranea: A otro perro con ese hueso. Tal su modo de rechazar un ofrecimiento engañoso, dando a entender que no acepta pasar por tonto. Ingenuo pero vivo el perro, no le da lo mismo cualquier hueso.Ya vimos que Perro que ladra no muerde, y que Muerto el perro se acabó la rabia. Esta vez, el animal susodicho toma la palabra y refranea: A otro perro con ese hueso. Tal su modo de rechazar un ofrecimiento engañoso, dando a entender que no acepta pasar por tonto. Ingenuo pero vivo el perro, no le da lo mismo cualquier hueso.

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